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Vidas televisadas
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Moria Casán volvió a estar en el ojo de una tormenta televisiva. Su vida pública y privada vuelven a demostrarse únicas y siempre altamente inflamables.
Su actividad en programas, obras teatrales, películas o revistas han tenido siempre un registro mediatico preciso, el mismo que su abultada agenda personal: divorcios, escándalos, peleas, estafas, coimas, y como no podía ser de otra manera, su ahora posible destino carcelario.
Ser figura, entre muchas otras cosas y como también sucede con otras "estrellas", significa que todo lo que les pasa es noticia. Pero el de ella esta potenciado, y por ella misma. Porque no tiene freno en sus actos (cobrarle "comisión" a una participante es delito) y porque reacciona a esos hechos multiplicando la apuesta, no conoce otra manera de vivir su fama.
Entonces es lógico que ocupe programas enteros, móviles eternos y que no haya límites para las coberturas. Como si fuera la propia inmensidad de su fama, la que la condena en la pantalla.
DESTACADOS
"El sifonazo" de Mariana Fabbiani

El primer programa de El diario de Mañana cerró la última media hora con el "El sifonazo", el clásico juego de cartas "Desconfío", pero en el que el perdedor recibe cada vez que pierde un chorro de soda de su contrincante. El segmento, está inspirado en un juego de la TV norteamericana.
Crítica: La última conductora en pie

Por segunda vez este año Mariana Fabbiani volvió a la televisión. La primera vez fue con El artista del año en febrero, la segunda con el reciente estreno de El diario de Mariana. Y una vez más su conductora probó de qué están hechas las siguientes generaciones de animadoras, las herederas de una Susana Giménez que no abandona su trono.


















