Crítica: La bolsa de las emociones

Con Florencia Peña y Mariano Iudica en la conducción, comenzó el programa que llega a ocupar el horario que dejó vacante Este es el show. A 7 días de comenzado el año, El Trece comienza a jugar sus primeras fichas.

El punto de la discordia sobre el famoso video de la conductora ganó protagonismo desde el comienzo y por casi media hora, en forma de entrevista Flor Peña se descargó con Mariano Iudica relatando ciertas cuestiones de lo sucedido.

Uno de los detalles a destacar reside en los roles de conducción es que ambos tienen su lugar a la hora de ganar protagonismo. Si bien la actitud Iudica por momentos puede ser avasallante por su impronta a llevar el programa para adelante, Florencia Peña no se queda atrás y deja su huella.

Desde el minuto cero queda claro que además de conductores del ciclo, ambos le ponen el cuerpo a la nueva apuesta de las tardes de El Trece, apuntado al humor que pueden aportar. No obstante uno de los condicionantes del ciclo apunta al cambio que supone pasar de hacer humor a enfocarse en la emoción. Este es quizás el desafío más importante que enfrenta el programa, poder amalgamar diversos segmentos con distintas personalidades. De la misma forma los panelistas o especialistas que ingresan tienen el reto de acoplarse de forma natural.

Con respecto a ciertos detalles de producción como la tribuna generacional y los pulsadores, resta ver de qué manera se adaptará a las necesidades del ciclo.

Con una química interesante que deberán hilvanar con el paso de los programas, Mariano Iudica y Florencia Peña desandan una bolsa de emociones donde la impronta de cada uno da forma al ciclo.

Nahuel Carmona – nahuel@television.com.ar