Compartila!   

Está tan alejado del bien y del mal, que hasta se atreve a invitar a los “de la popular” a ser parte de un show. Si te posa el ojo, podés alcanzar la fama, tener un lugar y ganar pantalla. Así es Marcelo Tinelli y este nuevo tipo de mediático: “el tribunero”.

El año pasado fueron los “invitados de” los tocados con la varita mágica del conductor de ShowMatch y los que, gracias a recibir su mirada, se ganaron un lugar en Bailando 2011.

La lista es archiconocida y la conforman Coki, Tito y hasta las "novias" de Ricardo Fort . Pero hay otro modelo de aspirante a famoso que ya la temporada pasada Tinelli había empezado a elaborar y que en ésta se acentúa.

Como si fueran proyectos que va modelando a medida que pasan las galas, como si fuera un gran Frankestein, o un verdadero Yepeto –nadie podrá decir que sus creaciones no son “de madera”-, el animador de El Trece prueba de a poco, y si funciona, arranca.

En 2010 “el Negro” de Zaire y las hermanas Bocabella fueron sus ratitas de laboratorio; con ellos practicó hasta el hartazgo, pero se ve que no se sintió convencido porque nunca los sacó “del gallinero”.

Pero los que sueñan con la fama no son ilusos y supieron ver en el “acto de presencia” una buena llave para llegar a Tinelli. Claro que no es sólo estar, sino también hacer, inventar algo para llamar la atención.

En ese sentido, un día apareció el “Fan de Alfano” para defender a su ídola de las garras del resto del jurado y presentarse como “testigo auditivo” de un insulto. Luego se supo que se llamaba “Fran” y había estudiado con Julio Boca, hasta que más luego Moria Casán lo mandó a Cuestión de peso y su fama estalló.

El joven lloró en cámara su obesidad y terminó llegando al programa conducido por Claribel Medina, soñando con tal vez un día convertirse en participante de Bailando.

Pero no es el único caso, porque también están “las viejecillas barrabravas”, un grupo conformado por la madre de Pier Fritzche y sus amigas que van a alentar al bailarín y se pelean con los otros tribuneros.

Sin quererlo, este conjunto de señoras provocó la tentación de risa de Tinelli y, desde allí, cada vez que baila Pier con Wanda Nara, las cámaras atienden más este grupo (acusado de haber golpeado y quitado una bandera) que a la pareja de danza.

Los tribuneros son el nuevo fetiche de ShowMatch; habrá que ver ahora cómo siguen sus “carreras”.