Compartila!   


Tras varios personajes haciendo de “chino” en la TV, el actor Chan Kim Sung arribó a Graduados con Walter Mao, el asistente de Clemente (Leyrado) que por su histrionismo y humor se destaca en Graduados todas las noches.

¿En que te basaste para componer a Walter Mao?

Cuando empezó el proyecto, los autores y productores me comentaron que el personaje estaba inspirado en Los Simpsons, en el personaje de asistente de Mr. Burns. Lo que pasa es que yo soy coreano y la mirada del público cambia. Siempre, aunque esté sobre un escenario o en la tele, la cara me delata como asiático y ya marca cierta predisposición. Por mi cara jamás podría imitar al Sr. Smithers, por eso comencé a pensar cómo agregarle algunas cosas personales. Lo más lógico parecía que tenía que ser un oriental con dificultades con el idioma, pero eso ya está muy visto, por eso fui a lo opuesto: Walter no sólo no tiene dificultades idiomáticas, sino que habla en lunfardo.


¿El personaje va a crecer todavía más?

Sí, los personajes crecen cuando entran en los conflicto. Y en este caso, yo, como asistente del personaje de Leyrado, que lo idolatro y sé que Patricia (Macedo) le va a ser daño, empiezo a atacar y mi personaje empieza a crecer. Walter quiere poner en evidencia que Patricia es una turra, pero además viene la noticia de que ella en realidad es Jimena Benítez, que mi personaje no conoce, y eso va a ser un quilombo, se destapa la olla. Pero falta mucho para eso.


¿Qué significa Walter Mao para vos? Porque es la primera vez que interpretás un personaje completo, antes solo hacías breves participaciones. 

En realidad, todo esto repercute porque es el programa es el más visto. Es cierto que yo, por mi condición de oriental, siempre hice de oriental, encuadrado en eso. En tiras, yo debo haber tenido más de diez participaciones en las que tuve un supermercado chino. ¡¡¡Soy el actor con más supermercados chinos de la televisión argentina!!! Entonces, siempre me enmarcaron en eso. Salvo en Los Simuladores que no había supermercado y era un grupo de apoyo del equipo de simuladores, pero la cara me condiciona. Pero en Graduados por fin no hago de  “oriental”, no es la base de Walter. Pero creo que el éxito de la ficción hace que se magnifiquen todos los personajes.


Es verdad, el rating acompaña. ¿Te fijás mucho en los números?

No, la verdad que no. Me parece que hace mal, sobre todo a los actores. Nosotros tenemos tareas diferentes. Estoy muy agradecido con el público, nosotros queremos hacer la mejor escena posible siempre que salimos a grabar. En Graduados trabajamos con muy buena onda, todos nos llevamos bien, vamos contentos a laburar y todos decimos lo mismo. Ese es nuestro éxito. Obvio que si los números acompañan, no hay tanta presión y todos estamos contentos.