Lluvia de latiguillos

Mariano Iúdica se ha convertido en el gran arengador de Ideas del sur. A base de latiguillos el humorista devenido en conductor hizo propio un discurso que divierte y del que él mismo hasta se permite reír, en esta nota, todos sus hits.

A algunos podrá gustarle y a otros no, pero Mariano Iúdica logró en poco tiempo lo que muchos no consiguen en años, un estilo propio.

Su histrionismo y sus gestos exagerados, acompañados de "la clave de su éxito" los latiguillos, frases que prendieron en el público y que él repite como una marca registrada programa tras programa en Soñando por cantar, lograron darle entidad propia a su personaje.

Si bien su explosión linguística se dio con el Soñando por cantar, la primera vez que se lo vio a Iúdica coquetear con nuevas palabras fue el año pasado en La Cocina del Show con su característico "Piyuelos", que ya generaba junto con sus característicos "tics", las primeras imitaciones amateur. 

Sin embargo sería con el certamen de canto que Iúdica sacaría a relucir sus mejores armas de expresión con frases como: "El caballo alado", "Estamos prendidos fuego", "De cabeza a la final" o el ya instaladísimo "Dale".

Como era de esperarse, todo ese histrionismo y toda esa puesta en escena trajeron imitaciones como la de Martín Bossi, muy bien recibida y muy bien lograda por el actor, que supo caricaturizar al conductor sin perder su esencia.

Cada noche, Mariano Iúdica sale al escenario de Ideas del sur con nuevas herramientas, frases como: "La fábrica de sueños", "El tren del amor","el supermercado de la emoción", "El público angelado", las que dice literalmente a los gritos dàndole color a su speech y dejándonos en claro que es él, y no otro, el que nos està hablando.