"Esto nunca sucedió en la historia de América"

Este 2013 América logró volver a quedarse con el tercer puesto de la tele, después de diez años en el cuarto lugar. En esta entrevista con Television.com.ar Liliana Parodi, Gerente de Programación de la emisora, nos cuenta cómo fue este año y cómo ve la tele de hoy.

América es tercero…

Sí, además es tercero de punta a punta, cosa que creo que no había sucedido en la historia de América. El último año que ganamos algunos meses y quedamos terceros fue en el 2003, pero este lo ganamos desde el mes uno. Pero eso es a nivel numérico, está bueno ver un buen número y estar en ese lugar, pero más que nada está bueno posicionarnos en lo que queríamos trabajar y reforzar del canal. Queríamos seguir como veníamos, pero ordenándolo y reforzando esto de “canal en vivo”, canal que está con los temas de la gente, canal que conmueve, y con otras cosas también, porque hay programas donde también podés entretenerte, donde podés ver otros temas de los que se habla.

¿Cómo te propusiste programar este 2013?

Esto es una secuencia. Vos no venís y descubrís América. Si vos venís y hacés América tenés que hacer América con lo que hay en América, y en esa base poner tu impronta, tu conocimiento, tu experiencia y sacar lo mejor de cada una de las personas que tenés en el aire, en la producción, en la técnica, porque todo acá se hace con la gente de América. La técnica, los estudios, los productores, trabajamos con algunas co-producciones pero a esas también las tenés que guiar para que su contenido no sea una islita, esto es todo un relato, una relación entre todas las producciones. Yo soy periodista desde siempre, y en base a esa experiencia de trabajo es que veo que la programación tiene que ser así, si hiciéramos un canal de ficción seguramente no lo haría yo, pero en este caso viene bien toda mi experiencia para poder aplicarla.

En un año de tele en baja, América creció ¿Dónde estuvo el acierto?

Fue el único canal que creció, más del 20 %. Si tuviera que hablar muy bien de nosotros diría que es un acierto nuestro, si no diría que fue un error del resto. Yo creo que América es un canal “on line” en definitiva, en donde encontrás todas las cosas que encontrás on-line, no es que encontrás noticias, es otra cosa. No hay manera de que con canales grabados, ficciones y demás logres eso, si bien vos vas a internet o a las redes y encontrás todo tipo de material, nosotros condensamos esa sensación de que si está en América, o si en América se está hablando ese tema, es algo que está conmoviendo. Eso como base y después cada uno hace su programa todos los días con otros contenidos adentro.

Muchas veces América cambia su programación a partir de “los temas del día” ¿Por qué esa decisión?

Nosotros tomamos parte de la realidad que te conmueve, a vos te conmueve que se muera Chávez, te conmueve que haya un Papa argentino, conmovió en medio de la ciudad de Buenos Aires el crimen de Ángeles Rawson, las inundaciones, no se inundó tu casa pero vos estás conmovido, por eso yo creo que nosotros tenemos comunicadores que pueden ir relatando, con especialistas, con los protagonistas, o con los testimonios, esos hechos que vos querés en ese momento enterarte, compartir, saber de alguna manera. La programación se pone al servicio de ese tema, a veces cortamos menos tiempo, no es todo el día, hay veces que un tema conviene que esté desde el noticiero hasta Infama, muchísimas veces pasó en Intratables que quizás había preparado un programa y la actualidad lo dio vuelta, principalmente porque Intratables es casi un editorial al final del día, es otro público que dice “¿Qué pasó?” y nosotros le decimos “esto”.

¿A América los temas le durán más tiempo, por qué?

Es porque tenemos la experiencia en hacerlo. Hay dos cosas, está la experiencia de todos nosotros, el canal de noticias A24 donde tenemos recursos y especialistas sobre los temas, y fundamentalmente tenemos comunicadores. Vos tenés desde la mañana hasta la noche conduciendo a gente que son periodistas, actores, locutores, pero fundamentalmente comunican, no es que se hacen los especialistas en los temas, para eso se llama a especialistas. Estas personas van contando, van relatando de alguna manera con una experiencia, con una riqueza, que no la tiene cualquiera, porque si vos tenés un canal en donde un rato tenés un conductor, después tenés una ficción, después tenés entretenimiento, es difícil. Yo acá recurrí hasta al programa de Andrea Politti, decir “Andrea vamos con esto” y ella es una persona que comunica, habla con gente que no es famosa que es una de las cosas más difíciles que hay, les saca historias de vida y demás, entonces cómo no me va a poder contar algunos hechos que pasaron y de los que hay que hablar durante su programa, uno en ese caso suma un periodista que la acompañe y la apoye a nivel técnico de lo que se está hablando, en América tenemos esa materia prima.

¿Por qué está así de bajo el rating de la tele de aire?

Yo creo que no hay todavía un medio en el planeta que tenga la llegada de la tele de aire. La tele te invade, te llega a tu casa, la prendiste y está ahí, y no necesita ni que estés ocupado, ni que ocupes tus manos, solamente que estés atento. Yo creo que es un gran medio, creo que por ahí la está usando más la gente de determinada edad, la gente más joven está un poco más entretenida con otras cosas, lo que no quiere decir que no vea tele, la ve quizás grabada, on-line, de otra manera y eso no se está midiendo. Yo creo que hay que aggiornar más las mediciones. Hay un público tradicional al que hay que atender, uno siempre trata de seguir en la búsqueda del otro público, pero como te decía, también hay que aggiornar las mediciones.

Un viejo debate, ¿por qué no hay ficción en América?

Priorizamos una programación que tiene entretenimiento, periodísticos, investigación, tertulia, reportaje, todo ese género, sin desmerecer la ficción, pasa que no sé si hay televidentes para más ficción. Los que la hacen la hacen muy bien y son presupuestos donde la torta publicitaria no nos da para todos, si alcanza para que haga la ficción uno no hay para lo otro, porque después no hay público para que mire eso y por supuesto para que las publicidades banquen eso. Entonces no es que me guste o no me guste, es una cuestión práctica, uno tiene que dedicarse a un mercado y a una audiencia a la que pueda satisfacer.

¿Cómo se mantiene este tercer puesto?

Hay que mantenerlo, hay que crecer, y hay que variar. Yo me aburro, somos todos televidentes antes de ser programadores, y uno no tiene que aburrirse, no tiene que aburrir con la pantalla, lo que ayer me parecía fantástico hoy me parece antiguo, cómo un programa se presenta hoy me parece un horror, y hace tres meses me parecía lo más novedoso, el cambiar, el ir por más lo tengo como en la vida, eso me pasa todo el día. Hay cosas que pueden cambiar de una semana para la otra, América tiene que ser así para sobrevivir.

Estuviste antes en ese sillón (1995 y 2002) ¿Cómo cambió la tele y tu rol como programadora?

Esta vuelta, a diferencia de años anteriores, me encontré con el “minuto a minuto”, duermo con el minuto a minuto al lado, me levanto con el minuto a minuto, lo tengo en el iPad todo el día, para ver cómo va la cosa, pero como me fue bien no lo sufrí tanto. Es otro mundo para el que hace televisión en vivo el minuto a minuto. Esta es mi mejor etapa, yo pararía el año acá, que ya estoy bien. Pero siempre hay que moverse, nunca se acaba, uno no dice “que bueno me conseguí este lugarcito en el mundo”, este es un lugar de un dinamismo tremendo, pero acá estamos.