Intimidad en pantalla

Los panelistas han ganado un lugar protagónico en la televisión, al punto de hablar de ellos mismos. Programas como Los ángeles de la mañana tienen un clima tan íntimo entre sus integrantes que invita a contar cosas de sus vidas privadas.

En la actualidad, los programas que cuentan con la participación de panelistas han generado que no sólo se traten temas de terceros sino también de ellos mismos. Quienes integran los paneles ganaron un lugar muy protagónico, al punto de hablar de ellos mismos. Además del evidente apoyo a esta tendencia por parte del público, hay casos de ciclos que presentan un ambiente que permiten desarrollar esta constante.

Tanto las “Vayainas” en Incorrectas, como el equipo de Nosotros a la mañana (sobre todo en la figura de Nicole Neumann) son casos que sirven como ejemplo según lo que demuestran en sus emisiones. Pero sin dudas, Los ángeles de la mañana es el máximo exponente. Las “angelitas” se desenvuelven dentro de un clima íntimo, tanto para lo bueno como para lo malo.

Por un lado, el entorno es amigable; tanto que aparenta ser una reunión de amigos entre Andrea Taboada, Yanina Latorre, Mariana Brey, Lourdes Sánchez, Karina Lavícoli, Majo Martino, Cinthia Fernández cuando le toca y por supuesto Ángel de Brito. Incluso, poseen un famoso grupo de WhatsApp que ellos mismos dejaron trascender, en el que hacen públicas situaciones de sus vidas privadas. Pero también está la otra cara: debido a ese conocimiento entre sí, a veces surgen polémicas y peleas internas en las que las panelistas usan esta circunstancia para “sacar trapitos al sol”, contando cosas de la intimidad.

Producto del protagonismo que ganaron los panelistas y ese género televisivo en sí, ciclos como LAM ponen en pantalla un ambiente tan íntimo que invita a revelar información de la vida privada. Ya sea para bien o para mal.

 

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