“La ficción televisiva está comprometida”

Previo al estreno de Pequeña Victoria, Facundo Arana dialogó con Television.com.ar sobre su experiencia participando en la nueva tira de telefe y la actualidad de la ficción en la televisión.

¿Qué expectativas tenés con Pequeña Victoria?

Las expectativas son todas, porque me encontré exactamente con lo que me habían dicho que querían contar. Cuando me dijeron que querían contar esta historia, y con todo con lo que querían hacerlo, me resultaba difícil que pudieran cumplir con las expectativas. Las vi todas cubiertas. En los libros está todo lo que me habían dicho, nadie se corrió un paso al costado. Pequeña Victoria demuestra que con dulzura, respeto y amor, se puede contar y hablar absolutamente de todo, sin caer en lugares comunes y encontrando conclusiones y respuestas que jamás te van a dejar a pata.

¿Qué nos podes ir adelantando de tu personaje?

Mi personaje es muy interesante. Este médico se acaba de encontrar con una niña que recién nace, cosa que le pasa todos los días en la neonatología, pero esta niña viene con una madre, con otra madre. Hasta ahí entendió, pero de golpe aparece otra mujer que se presenta como madre, y aparece una cuarta también. Este hombre es un estudio sociológico “nobel” que no se puede perder. Él no entiende que pasa y piensa “¿Qué hacemos con esto? ¿Qué pasa con esto?”. Cada vez que la historia llega a un punto que te parece “¡Uh, mirá en dónde se metieron!”, redobla la apuesta y te trae otro tema, y otro, y la pelota nunca para, y ningún tema es esquivado. Eso es lo que le pasa a este médico, que tiene una familia formada, con su mujer, sus hijos adolescentes, y se encuentra con esta pequeña Victoria, estas cuatro madres, y estos cuatro mundos -cinco con el que acaba de nacer- que lo van a llenar de razonamientos con los que va a tener que ver qué hace. La historia es tremendamente interesante y a mis 47 años me conmueve porque me permitió abrir la puerta de mi personaje y prestarle un poco de mí para escuchar toda esta información y poder prestársela a este hombre de 47 también. Me vino muy bien.

Tenés una larga y gran carrera actoral. ¿Cómo ves hoy la ficción televisiva?

La veo comprometida, veo que no se le corre el paso a lo que viene. Se trata de hablar de lo que viene, aún cuando todavía no hay respuestas en el aire, pero se transitan todos los temas. Esta ficción es una de esas, al igual que 100 días para enamorarse El Marginal, ficciones que están en un nivel altísimo, con las que incluso te preguntás cómo en los momentos sociales, políticos, económicos que vive la Argentina y el mundo, se pueden hacer semejantes apuestas, porque sigue saliendo la misma plata que antes poner una lata que iguale o mejore el rating que cualquiera de estas ficciones. Y, sin embargo, se sigue haciendo, y siempre se le encuentra la vuelta. Entonces yo valoro mucho eso, y que haya autores de primera que sigan trayendo ideas, como Burman, Viacom, Telefe, junto con los actores que las cuentan. Mariana Genesio se está cargando a la espalda un personaje con una dulzura, una prestancia, una tranquilidad. Asumió el rol de una de las madres, como lo hicieron Natalie Pérez, Julieta Díaz, Inés Estévez. Estamos muy orgullosos.

Desde tu lugar como actor, ¿qué importancia le das al rating?

Yo soy disléxico. No le puedo dar mucha bola, porque se me dan vuelta, no entiendo nada. Hay gente que es fanática, pero también hay gente que es fanática de los burros y se va a apostar plata al hipódromo. Yo no tengo la menor idea. Yo soy actor. A mí dame el cuentito para que yo te lo cuente y yo te la pongo en el ángulo. Después, el rating es el rating. Pero si yo fuera solo público y no tuviera nada que ver con esta historia, me sentaría muy contento a ver esta historia, porque me daría mucho orgullo que en mi casa se haga una historia como ésta.

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